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La pasión de pensar

Plantearse cuestiones, recuperar el asombro

Otra forma de Arte II- Paul Smith

Arte ASCII

Dibujar empleando las teclas de una máquina de escribir, a base de ir pulsando teclas adecuadas e ir combinando colores y signos. Decidió crear obras de arte empleando su Olivetti, y empleando únicamente 9 símbolos {!, @, #, %, ^, _, (, &, )]: se conoce como Arte ASCII. Aparte de esto era aficionado al ajedrez, campo en el cual destacaba.

Dibujando con su Olivetti
De joven con su máquina de escribir

Cuadro dibujado con máquina de escribir

Nace en 1921, con parálisis cerebral espástica, enfermedad que afecta al habla, movilidad y coordinación, desorden nervioso (hasta los 15 años no pudo hablar ni andar hasta los 30), por lo que no puedo asistir a la escuela ni realizar funciones como asearse, comer o vestirse. Desde su nacimiento, los médicos no le dieron mucho tiempo de vida, aunque fallece en 2007 a los 85 años. Seguir leyendo “Otra forma de Arte II- Paul Smith”

Historia de la Filosofía V (Gadamer): de Hegel a Nietzche

La vida como límite de la razón- Hegel

La tarea de Hegel fue mostrar que cada conciencia es tal en razón de sí misma: cada conciencia es autoconciencia, que puede ser falsa (no reconoce al otro) o verdadera (se construye gracias al reconocimiento del prójimo). De ahí la pregunta: cómo desde ese mundo interior, a partir de ese universo interior o autoconciencia es comprensible toda nuestra experiencia del mundo.

Autoconciencia falsa

Consiste en creer que sólo existe mi deseo y he de satisfacerlo. Pero en cambio así no cobramos una consciencia de que vivimos en sociedad, no existe únicamente mi “Yo”, sino que podemos encontrar diferentes conciencias, diferentes maneras de entender la vida: si las reconocemos a ella, nos reconocemos a nosotros.

Hegel se pregunta: cuándo alguien es autoconsciente? El ejemplo más inmediato es decir que cuando siento mi propio cuerpo, es decir cuando tengo hambre (se suele decir: “noto el ruido de mis tripas”): la consciencia de mi existencia. Si entendemos que sentir mi cuerpo se realiza completamente cuando sacio mis ganas y el hambre desaparece, entendemos la autoconciencia de forma falsa, ya que va más allá, está abierta a lo espiritual; La avidez nos despierta a la realidad, pero es falsa porque no pretende nada más que anularse a sí misma (satisfacer nuestro deseo inmediato).

La autoconciencia no es el ansia de dominio sobre los demás o sobre nosotros (ideologías que nos alejan de éste mundo y nos hacemos esclavos de ellas).

Autoconciencia verdadera

La verdadera autoconciencia es no sólo cuando despertamos a lo real, sino también cuando somos conscientes mediante el reconocimiento del otro como otro real. No sólo queremos ser un sí mismo real, satisfechos de nuestros propios deseos, sino también ser conscientes de nosotros mismos a través del reconocimiento del otro, y por tanto darnos cuenta de que vivimos en un mundo formado por muchas conciencias, diferentes; estamos inmersos en algo común: la sociedad. Seguir leyendo “Historia de la Filosofía V (Gadamer): de Hegel a Nietzche”

Historia de la Filosofía IV- Gadamer

La carrera de la autoconciencia: Hölderlin (1770- 1883) y Hegel (1770- 1831).

El idealismo alemán presupone la libertad necesaria para crear una nueva realidad, incorpora el deber del cuidado del otro. Fichte y Hegel, compañeros de universidad, demuestran como a partir del supuesto de la libertad podemos elegir de manera más adecuada la realidad que deseamos vivir.

Hölderlin- Juicio y ser

Poeta alemán, en su escrito “Juicio y Ser” (de sólo dos páginas), se puede observar una profunda mirada sobre el lenguaje.

Demuestra la libertad necesaria en todo juicio, la cual se confirma precisamente porque podemos decidir. No está todo dado, como si fuésemos seres mecánicos (Descartes). El Yo confirma la libertad cuando es capaz de decir “Yo”, y así se da cuenta de que no todo está dado, de que con nuestros juicios, opiniones…estamos creando un tipo de realidad, y por tanto la realidad puede cambiarse. Seguir leyendo “Historia de la Filosofía IV- Gadamer”

Otra forma de arte: Tatsuo Horiuchi

Tatsuo Horiuchi

Jubilado de 76 años, sobre Excel: “Las otras herramientas especializadas son demasiado caras, y Excel viene pre-instalada en el PC. Cuando trabajaba, veía a otros dibujar gráficos muy limpios con Excel y pensé que podría hacerse arte con la misma herramienta.”

Utiliza Excel para una función diferente,  no suele emplearse para dibujar, sino para realizar operaciones con números: Horiuchi se sirve de él para dibujar paisajes, formas. Decidió que utilizar Photoshop, Ilustrator… era muy complicado además de caro, y entonces decidió utilizar una manera más sencilla para dibujar, y es utilizando éste programa de Microsoft Office: “Nunca he usado Excel en el trabajo pero vi otras personas haciendo gráficos bonitos y pensé: Probablemente podría dibujar con eso”. Seguir leyendo “Otra forma de arte: Tatsuo Horiuchi”

El pez y el océano- Alan Watts

Érase una vez un pez que vivía en el gran océano, y puesto que el agua era transparente y se apartaba siempre convenientemente de su nariz cuando él se desplazaba, ignoraba el hecho de que habitaba en el océano.

Bien: un día, el pez hizo una cosa muy peligrosa, a saber: comenzó a pensar “Sin duda, soy una entidad notable, pues puedo desplazarme por el espacio vacío”.

El pez acabó por confundirse con tanto pensar sobre el moverse y el nadar, y de pronto cayó en un ansioso paroxismo: había olvidado el arte de nadar.
En aquel momento, miró hacia abajo y contempló el abismo oceánico, reparando en la terrorífica posibilidad de precipitarse. Seguir leyendo “El pez y el océano- Alan Watts”

Karma

Karma proviene de su raíz “cri“, que significa “acción”: tanto la voluntaria como la involuntaria.

Vivimos en un mundo en el cual actuamos, y dicho actuar es nuestro karma; claro está que hay cosas involuntarias, como desgracias (un accidente…) y también son karma; también hay otras que hacemos a sabiendas, voluntariamente, y  también es karma: de la misma manera que actuamos en la vida, la vida actúa en nosotros.

Algunos budistas, no todos, están de acuerdo en la existencia de vidas pasadas, la reencarnación: igual que nacemos en una forma, en el futuro lo haremos de otra, y si así somos es porque en el pasado hemos vivido una vida bajo otra forma, otro ser y hemos actuado de cierta manera. La reencarnación puede entenderse en forma metafórica, y es que tenemos que asumir la responsabilidad cuando nos relacionamos con otros seres, ya que nosotros también podríamos ser otra forma de vida. Seguir leyendo “Karma”

El cuento del granjero chino- Alan Watts

Érase una vez un granjero chino al que, en cierta ocasión, se le escapó un caballo. Esa noche acudieron los vecinos a su casa y le dijeron: “¡Qué mala suerte!”, a lo que él respondió: “¿Quién sabe lo que es bueno y lo que es malo?”. Al día siguiente, el caballo regresó trayendo consigo siete caballos salvajes a los que se había unido. Esa noche volvieron nuevamente sus vecinos y le felicitaron, pero él replicó: “¿Quién sabe lo que es bueno y lo que es malo?”.

Al día siguiente, su hijo estaba tratando de domesticar uno de los caballos salvajes cuando salió despedido de la grupa y se rompió una pierna. Los vecinos regresaron entonces y dijeron: “¡Qué mala suerte!”, a lo que el granjero contestó, una vez más: “¿Quién sabe lo que es bueno y lo que es malo?”.

Al día siguiente, llegaron los oficiales de reclutamiento en busca de jóvenes para el ejército, pero su hijo se salvó a causa de su lesión. Esa noche también llegaron los vecinos diciendo: “¡Qué bien!, ¿verdad?”, a lo que el granjero dijo nuevamente: “¿Quién sabe lo que es bueno y lo que es malo?”.

(Alan Watts, Taoísmo, pág. 85)

Las decisiones que tomamos, o los acontecimientos que experimentemos, viéndolo con perspectiva, no sabemos con seguridad a dónde nos conducirán, y pueden tomar un rumbo inesperado, nos puede llevar a unas consecuencias no previstas. Seguir leyendo “El cuento del granjero chino- Alan Watts”

Lo sagrado: la libertad al cubo de Ai Weiwei

félix molina

S. A. C. R. E. D. | Ai Weiwei en La poética de la libertad

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Si disponéis entre hoy y mañana de unas horas no muy lejanas de la hermosamente colgada ciudad de Cuenca, esta entrada puede considerarse también una recomendación y vais a poder ser testigos o espectadores (o quizá ambos conceptos) de los 81 días de confinamiento del artista Ai Weiwei, del que ya dimos cuenta en esta nota primeriza de fm | al. En efecto, a través de una suerte de dioramas embutidos en cubículos que tienen como techo el de la gótica y bella catedral conquense, el artista / activista (él juzgaría como una redundancia emitir los dos términos) se las arregla para colocarnos delante, a la altura de nuestros ojos omniscientes y espías, un cuadro hiperrealista de sus prisiones, recreación detallada –cual en los horrores de un micromuseo de cera– de los interrogatorios, colaciones…

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Komorebi

Palabra japonesa que significa “los rayos de sol que se filtran a través de las hojas de los árboles” (Se pronuncia: “Comb oh ray be”). Hace referencia a un efecto de la naturaleza, en un momento dado: el paso de la luz a través de los árboles y sus hojas, así como el reflejo que produce, las sombras proyectadas.

Los dos elementos: el sol y las hojas, así como su interacción, la luz del sol pasa a través de ellas y se produce una situación especial, una visión de lo mismo diferente, así se vive una sensación particular y esto se incorpora a nuestras conversaciones cotidianas.

Se refiere al juego de luces y sombras que se produce cuando el sol pasa a través de las hojas, un sentimiento de algo, una emoción estética condensada en dicha palabra: “Komorebi”. Asimismo, la luz que pasa a través de los árboles y hojas refleja su sombra, se proyecta sobre otros objetos.

En español no existe tal palabra, por lo tanto al traducir del japonés habría que hacer un esfuerzo por explicar dicho efecto.

Si nos adentramos en la cultura japonesa, nos damos cuenta que ellos nombran ciertas emociones, sensaciones, con lo cual entran a formar parte de su lenguaje, son conscientes de ella y además han hecho el esfuerzo de darla un nombre.

Por tanto, conocer culturas diferentes nos amplia la perspectiva, la vivencia que se nombra la podemos definir, y así nuestro lenguaje incorpora esto y se hace más rico.

Al traducir de un lenguaje a otro, nos encontramos con ciertas dificultades, ya que además de lo literal hemos de recoger los sentimientos, el contexto, la cultura… y muchas veces perdemos matices a la hora de la traducción ( “Lost in traslation”).

De no ser nombrado dicho efecto estético, y no formar parte del lenguaje cotidiano, no se puede hablar de él, no se presta atención o se considera irrelevante, y de no existir en nuestro idioma, hemos de emplear varias palabras intentando definir la sensación.

 

Fuentes

https://books.google.es/books?isbn=149086976X (libro Komorebi: Light Shining Through)

http://bibliotecas.unileon.es/tULEctura/2014/06/23/traduccion/

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