1873-1930. Sinólogo (filólogo estudioso de la cultura china), académico y lingüista. Tradujo obras de la cultura china del inglés y otros idiomas al alemán, convirtiéndose en difusor del pensamiento oriental, y su introducción en Occidente, en una época en que se desconocía dicho pensamiento o bien existía un gran prejuicio ante lo que no fuera “lo occidental”.

En sus años de estudiante lee al poeta alemán Goethe. Admirador de toda obra espiritual, orienta sus estudios hacia la teología.

Publica traducciones de los libros I-Ching y El Secreto de la Flor de Oro (Tai Yi Jin Hua Zong Zhi), ambos de ideas taoístas, entre otros.

1889, viaja a China, donde vive hasta 1924, año en que regresa a Alemania.

1899, se produce en china “El levantamiento de los Bóxers” llamado en Occidente, y “Levantamiento Yihétuán” en China (literalmente ‘los puños rectos y armoniosos’): en noviembre de 1899 comienza, hasta el 7 de Septiembre e 1901 en que es sofocada por Occidente.

Revolución contra el colonialismo europeo en el comercio, política, religión y tecnología, así como la imposición de impuestos excesivos. La revuelta es especialmente violenta contra los misioneros: en agosto de 1901 ya han muerto 230 extranjeros y miles de chinos cristianos, aparte de otros muchos. Aunque la revolución se sofoca, al menos se toma conciencia de la necesidad de una mejor relación entre la cultura occidental y China.

1895, se une a un grupo de misioneros en una colonia alemana en China (Tsingtao). En esa época, entre los misioneros había necesidad de conocer los ideogramas chinos y los caracteres, diferentes de los occidentales y que muestran un pensamiento original. De ésta manera se podrían traducir dichos libros. Los misioneros se dan cuenta de del interés y aptitud para la traducción, y entonces facilitan el estudio de dichos idiomas a Wilhelm. Es nombrado pastor protestante y párroco de una iglesia.

1905, traduce su primer libro al Alemán. En Tsingtao y en Pekín, donde estudió en la Universidad, pudo conocer a numerosas personalidades intelectuales, con lo que conoció mas de cerca la cultura oriental.

1911 se produce la Primera Revolución China, y se instaura la República. Muchos ciudadanos chinos se refugian en las colonias occidentales, y de ésta manera llega Lao Nai-Hsuan a Tsingtao, erudito chino apasionado por el I-Ching (libro del cual hablaré en otra entrada), y cuya filosofía mostró a Wilhelm, así como el Yoga y el Tao (asimismo era defensor de la apertura oriental hacia occidente). Más tarde Wilhelm funda la Sociedad de Confucio y Lao la dirige.

1921 Lao muere, pero Wilhelm prosigue con la traducción del I-Ching, el cual publica en 1923.

1924, regresa a Alemania y es profesor de Estudios Chinos en la universidad de Frankfurt.

1925, funda el Instituto de China y se convierte en su director, hasta su muerte en 1930, años en que se dedica a dar conferencias.

Durante su vida fue atacado por la comunidad misionera, debido a su alejamiento de sus doctrinas cristianas, y por el mundo académico, debido a su origen misionero.

Escuela de la Sabiduría

Hermann Graf Keyserling
Conde de Keyserling, filósofo alemán

1920, Darmstadtk, fundada por  Hermann Graf Keyserling, Conde y filósofo alemán, el cual escribía libros de viaje, donde las observaciones sobre las costumbres y la psicología de los pueblos iban acompañadas de consideraciones filosóficas. Se mostraba se mostraba contrario a la visión de la época, nacionalista y que renegaba de la cultura oriental debido a grandes prejuicios: Wilhelm colaboró en su libro sobre el matrimonio, con un capítulo sobre la relación del matrimonio en China y su significado espiritual. A estas reuniones es invitado en una ocasión el poeta indio Rabindranath Tagore.

Psiquiatra suizo, discípulo de Freud
Carl Gustav Jung, discípulo de Freud

Aquí también conoce a Carl Gustav Jung (psiquiatra suizo), con el cual inicia una amistad y colaboración (realiza la introducción al I-Ching y El Secreto de la Flor de Oro). A Jung le interesaba la relación de la cultura oriental con el inconsciente, el conocerse a sí mismo.

Al final de la vida, Wilhelm va alejándose de Jung, debido al fuerte conflicto del primero entre la cultura cristiana y la oriental.

Eugene Pascal, en su libro “Jung para la vida cotidiana“, relata la siguiente anécdota:

“Richard Wilhelm estaba pasando un tiempo en un pequeño pueblo provinciano de China, que agonizaba de hambre debido a una larga sequía. La gente sufría tremendamente y hacía constantes oraciones y rituales sin ninguna consecuencia positiva.

La única cosa que quedaba por hacer era que los mayores fueran en busca de un famoso “hacedor de lluvia” que vivía en otra provincia. Wilhelm nunca había oído hablar de una profesión de esta índole y estaba impaciente por ver qué sucedería.

Algunos días más tarde, el “hacedor de lluvia” llegó en un carruaje tirado por caballos. Era un viejecito, bajito y arrugado, de apariencia bastante ordinaria. Wilhelm le oyó preguntar por una cabaña privada apartada del pueblo donde pudiera permanecer sin que nadie le estorbara. Después pidió el suficiente alimento para, por lo menos, unos tres o cuatro días.

En la mañana del cuarto día, los habitantes del pueblo se despertaron con un fuerte chaparrón de lluvia, al que siguió una débil nevada, un fenómeno totalmente anormal para aquel período del año. Wilhelm estaba positivamente desconcertado y corrió a hablar con el viejo “hacedor de lluvia”, quien había salido de la cabaña y se estaba preparando para su viaje de vuelta a su provincia.
-¿Hizo usted llover?- le preguntó Wilhelm. El viejo caballero negó que él lo hubiese hecho.

Wilhelm insistió en que había habido una terrible sequía hasta que el hombre llegó, después de lo cual empezó a llover e incluso a nevar. El viejo explicó entonces que en la región de donde él venía todo era como debía ser: llueve en el momento apropiado y hace sol cuando es necesario, ya que la gente que vive allí está en armonía con ellos mismos. Pero remarcó que eso no era lo que había encontrado en el pueblo que ahora visitaba. La gente estaba lejos de la armonía con el Tao (conexión divina) e incluso fuera de sintonía con ellos mismos. Aseguró que, apenas llegar, fue inmediatamente contaminado con la baja conciencia de los habitantes del pueblo que le habían traído de modo que se vio absolutamente forzado a permanecer solo por completo hasta que la armonía entre él y el Tao fuese restablecida. ¡Entonces naturalmente tenía que llover!”.

 

Fuentes

http://www.elvelodeisis.com/richard-wilhelm-i-ching-el-libro-de-las-mutaciones/

www.schoolofwisdom.com/history/teachers/richard-wilhelm/

http://www.muscaria.com/wilhelm.htm

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