Símbolo utilizado desde antiguo por varias culturas, procede de la Alquimia y muestra una serpiente que engulle su propia cola, formando de éste modo un círculo. Procede del griego ουροβóρος,  se compone de dos nombres: oyrá, “cola”, y borá, “alimento”.

Se entiende como un ciclo eterno, en la que la serpiente se devora a sí misma, en un eterno retorno de destrucción y renacimiento. El cambio necesario que da una destrucción para un nuevo renacimiento, a sabiendas de que cambiará de forma…

Concepto que recuerda al Mito de Sísifo, sube la piedra a sabiendas de que volverá a caer, y el Eterno Retorno (Nietzsche), en el que todo volverá de nuevo, así como en el Samsara del pensamiento hindú.

Hay una mención primera en la cultura china, fue encontrado en un yacimiento de la cultura Hongshan en el año 3.000 a.c. Se emplea como representación del ciclo de la vida, que no acaba, sino que continúa en una forma diferente. Representa la naturaleza cíclica de la vida, que siempre está mudando, se devora y vuelve a nacer.

En el Zoroastrismo, en algunas representaciones, se puede ver como Zoroastro luce un Ouróboros en la cintura.

En un texto sobre la Alquimia, del siglo II, Chrysopoeia (“fabricación del oro”), escrito en Alejandría por Cleopatra la Alquimista. se muestra éste símbolo. El animal aparece en dos colores, simbolizando la unión de opuestos al igual que el Ying y Yang, con la inscripción “Todo es uno”. Es decir, la unión de los opuestos, del arriba y el abajo.

En Egipto es símbolo del mundo infernal, de Apophis, del que “El libro de Apophis”, escrito hacia 312 a.C. dice: “tú que tienes tu cola en tu boca, tu que te comes a ti mismo”. En el “Libro de los muertos”, 1.500 a.c, se menciona que un animal sale del caos hacia arriba para volver a bajar, y por tanto apuesta por un deseo: que los fallecidos retornen a la vida en forma de serpiente.

En Grecia, Hermes, dios de la alquimia, define el símbolo como “la serpiente que se devora a sí misma”, la unidad esencial de la naturaleza.

En la escuela Rosacruz, simboliza la eterna madre, que simboliza todo y todo lo contiene: la búsqueda de lo desconocido. La unión del I O =  1 0   siendo la cola lo masculino y la boca lo femenino, manifiesta la Eternidad, regeneración.

Carl Jung, habla del Ouróboros, como el proceso que sigue el ser humano psicológicamente, porque era claro para los alquimistas más astutos que la materia prima del arte era el hombre mismo. El uroboros es un símbolo dramático para la integración y asimilación del contrario, es decir, de la sombra. Este proceso de la ‘regeneración ‘ es al mismo tiempo un símbolo de la inmortalidad, puesto que el uroboros se mata sí mismo y se trae a la vida, se fertiliza y se da a luz”. (Obras completas, tomo 14)

Anuncios